Cuando estudiamos las vanguardias, hablamos de que una de las intenciones de estas corrientes artísticas era provocar al espectador. Os puse como ejemplo la imagen cinematográfica del cuchillo que corta un ojo en horizontal, imagen que a pesar de verla muchas veces siempre nos produce ese efecto de repulsión tan desagradable.
Os dejo aquí la película Un chien andalou, de Buñuel y Dalí, a la pertenece esa escena.